Destacamento en la construcción de un genuino Partido de los Comunistas en Argentina
y por la recomposición de las fuerzas revolucionarias marxistas en todo el mundo

Congresos
Congreso Fundacional de la UMS
I Congreso de la UMS
II Congreso de la UMS
III Congreso de la UMS
IV Congreso de la UMS

 

Eslabón
Nº54 |55 | Nº 60 extra| Nº 61| Nº 62 | Nº 63 | Nº 64|Nº 66 Nº 67 | Nº 68 | Nº 69 |Nº 70 Nº 72 extra | Nº 73 | Nº 76
Nº Extra

 

Pensamiento Revolucionario de ayer y de hoy

Venezuela: Anteproyecto de declaración de principios

Fidel Castro: La paz romana

 
Enlaces
Crítica de Nuestro Tiempo
Solidaridad con Cuba
Correio da Cidadania
América XXI
 
Contacto
 

 

Unión de Militantes por el Socialismo 

IV Congreso Ordinario del 12 y 13 de octubre de 2002

 

Anteproyecto de Resoluciones

Tareas para la etapa

Sobre la construcción de una herramienta política de masas

Tareas inmediatas: a) Intervenir en los debates hacia el IV Congreso Nacional de la CTA que se realizará el 13 y 14 de diciembre próximos, impulsando el llamamiento a un Primer encuentro por la construcción de una herramienta política de masas para el sábado 20 de diciembre.

b) Ratificar y concretar la constitución de Mesas Promotoras Provisionales como punto de confluencia de agrupamientos que coinciden en la perspectiva de construcción de una nueva fuerza política de masas sobre la base de una plataforma antiimperialista y genéricamente anticapitalista. El mes de noviembre será clave en esta tarea. Acordar en una convocatoria conjunta con la CTA para el 20 de diciembre.

c) Ante la perspectiva real de surgimiento de una herramienta política de masas la UMS deberá ser parte constitutiva de ella, salvo que desde la base misma de su conformación el signo político esté claramente determinado por la subordinación a la burguesía, lo cual implicará la previa derrota en la lucha entablada por la independencia de la clase trabajadora y el pueblo. Las tendencias en curso en el cuadro actual no apuntan en esa dirección. El papel de un equipo de revolucionarios marxistas como la UMS apuntará a defender en todo momento la independencia política frente al capital, el debate democrático, la libre circulación de las ideas, el derecho a organizarse en corrientes internas, el respeto por las ideas que sean minoría. En síntesis, la plasmación de una nueva cultura política. 

Sobre la Recomposición de Fuerzas Marxistas:

La unificación social y política de las grandes masas establecería una nueva base

social para el proceso de encuentro, reagrupamiento y recomposición de fuerzas hacia un nuevo Partido de los Comunistas. La UMS tendría que afrontar este doble movimiento sobre el cual ha teorizado y está en los pilares de su estructuración como destacamento. 

Sobre Movimiento Obrero

Partimos de la comprensión de que una resistencia capaz de pasar a la

ofensiva debe resolver dos cuestiones cruciales: la oposición frontal a la conciliación de clases y la edificación de una herramienta política propia de masas, plural, democrática, que plantee al conjunto de la sociedad una propuesta de país diferente y se disponga a conquistar el poder político para llevarlo a cabo.

Esta caracterización no implica negar o abandonar la labor sindical

dentro y fuera, según los casos, de las actuales estructuras. La tarea prioritaria es responder a los signos de resistencia obrera con una política que tienda siempre a la unificación social y política de la clase obrera y el conjunto del pueblo. La unidad de los trabajadores ocupados y desocupados y las distintas expresiones del movimiento de masas (en esta fase las Asambleas); impedir la fractura social del proletariado y otras capas de la sociedad arrasadas hoy por la crisis.

En este período, la acción cotidiana de activistas y dirigentes sindicales

debe direccionarse a la unidad sindical desde las bases. Lo que implica promover, a nivel local, regional y nacional, encuentros de delegados y activistas de base que discutan democráticamente y con plena participación  las exigencias inmediatas de la lucha gremial (despidos; rebajas salariales; aumentos; convenios, etc), las medidas a tomar, pero también abrir la discusión de un programa general de naturaleza política.

La conducta sindical debe excluir el desvío ultraizquierdista ante

movimientos de unidad en las cúpulas. Será una decisión a tomar en concreto la concurrencia o no a un acto o medida de lucha cuando es convocado por las cúpulas sindicales.

La lucha contra la desocupación y el hambre es una demanda vital en el

cuadro de derrumbe y desagregación actual. Trabajo para todos: reparto de las horas de trabajo sin disminución salarial debe conjugarse con la emergencia de un Plan Alimentario Nacional; reforma agraria y reparto de tierras entre los desempleados.

Frente a las fábricas ocupadas y autogestionadas:

El cierre de empresas ha multiplicado las experiencias de empresas

reabiertas y sostenidas por sus trabajadores, con modalidades cooperativas, de autogestión con control obrero. Han irrumpido como luchas defensivas por la fuente de trabajo y no como parte de un proyecto político global de cambio social. No obstante implican una práctica que pone en evidencia ante los mismos trabajadores su propia potencialidad y coloca en debate el papel del Estado, las patronales, los partidos, la economía, y la propiedad privada.

            La labor será politizar el plano reivindicativo economicista (el atraso palpable en la conciencia de muchos de estos sectores), motorizado por la supervivencia y la estampida de la crisis de los últimos meses. Es preciso eludir el impresionismo que ubica a cada uno de estos emprendimientos como instancias de doble poder. Debemos encauzar también en este campo toda acción que tienda a unificar a la clase con las mayorías populares: el conjunto de los trabajadores del sector, otros gremios y la comunidad de vecinos circundante con sus organizaciones (estudiantiles, sociales, Asambleas, etc).

g) Es preciso mantener y profundizar con el máximo rigor, el debate teórico y político acerca del papel fundamental del proletariado en la organización de su clase y como eje aglutinador programático de otras  franjas de la sociedad en un proyecto de emancipación social.  Si algo está perimido es la concepción que sólo ha buscado defender el precio en que el trabajador vende su fuerza de trabajo, en lugar de reconocerlo como sujeto de una forma de organización social no capitalista. Continúan siendo los grandes debates teóricos y políticos que debe afrontar la UMS en esta etapa. 

Sobre Movimiento Estudiantil

Los organismos de masas del movimiento estudiantil se encuentran doblemente

fracasados, tanto en la expresión reformista de la Franja Morada como en las distintas variantes de izquierda que la desplazaron en el último año. Una muestra de esta situación ha sido la convocatoria al Congreso abierto de la FUBA  (en el cual no se ganó al conjunto del estudiantado y sólo asistió la militancia para reeditar sus enfrentamientos de aparatos). Sólo quedan siglas vacías. La reconstitución del movimiento requiere de otra orientación política distante tanto del reformismo como del ultraizquierdismo. 

Sobre el Movimiento de Mujeres

La labor de la UMS debe orientarse en la convergencia de la lucha contra la

opresión en una herramienta política de masas y mantener la firmeza ante las tendencias sectarias, sexistas y antimarxistas que atraviesan a amplios sectores del feminismo y el Movimiento de Mujeres.  

Sobre las Asambleas Populares

Promover la politización y organización de las Asambleas y combinar el plano inmediato reivindicativo con la necesidad de converger políticamente en una fuerza capaz de contener distintos afluentes del movimiento de masas. En ese sentido será positivo impulsar las coordinaciones locales, zonales, regionales en la dirección señalada. 

Prensa

a) El Espejo: la posibilidad de que una fuerza de masas se constituya plantearía

la superación de El Espejo en un periódico superador. Sería la materialización de un salto cualitativo en el movimiento de masas, que haría viable uno de los objetivos de EE desde su creación en septiembre de 1994.

b) Eslabón: la existencia de un medio de masas deberá replantear Eslabón, tanto en su forma como contenido, periodicidad, estilo, para responder teórica y políticamente en la nueva situación t en un seguimiento más cotidiano de la coyuntura.