Unión de Militantes por el Socialismo
Textos del Segundo Congreso
(25 y 26 de septiembre de 1999)
Los documentos políticos que aquí presentamos son el resultado del debate del reciente Congreso de nuestra organización, el segundo, que sesionó los días 25 y 26 de setiembre último.
Tal como señala el Documento sobre Situación Nacional, el período transcurrido entre nuestro ler Congreso (diciembre de 1997) y el actual, ha sido un período particularmente difícil para los trabajadores y los sectores explotados en general. Una organización marxista no puede ser ajena a esta situación central y determinante, si su razón de ser está indisolublemente ligada a la organización autónoma del proletariado como clase, al desarrollo de la capacidad política de éste, para oponer a los partidos de la burguesía una alternativa anticapitalista.
El primer punto del orden del día del Congreso fue el Balance político de Actividades de este período, rendido por el Secretario General saliente. Sin dejar de ser profundamente autocrítico en diversos planos de la actividad de la UMS, el informe rescató como un acierto central de este período, haber tenido la capacidad política de no renunciar en la práctica concreta, a los lineamientos estratégicos de construcción política, definidos desde el Congreso fundacional de la UMS: una herramienta política de las masas que sirva de punto de unidad de estas, y la difícil tarea de construir un partido de los comunistas a través de un proceso de recomposición de las fuerzas militantes que se asuman como tales. Esto implicó capacidad para negarse - en un momento de reflujo de la lucha- a recorrer el desgastado camino del “frentismo”, tanto con la izquierda, como con el activismo sindical no dispuesto a subordinarse a la Alianza, sin negarse a la unidad de acción cuando se exigía una presencia común frente al enemigo de clase; implicó los máximos esfuerzos para no aislarse, eludiendo el peligro de las sectas; implicó el debate teórico sin caer ni en un abstracto principismo, ni el tono ampuloso de los falsos doctrinarios; pero implicó – centralmente- la decisión por la batalla política en cuanta ocasión hubo, en la medida de las fuerzas y posibilidades de un pequeño destacamento de comunistas.
El contenido y experiencias de esta actividad están reflejadas, como elementos de análisis y propuestas de acción , en el Documento Nacional que aquí presentamos.
El informe sobre Situación Internacional presentado al Congreso por el Secretario respectivo, por su extensión y profundidad será objeto de una próxima edición especial. en esa edición incluiremos los anexos al Documento Nacional sobre trabajo en la juventud y la mujer que por razones de espacio no publicamos en el presente número.
En relación a la política internacional el Congreso aprobó no sólo los lineamientos conceptuales del informe presentado y las perspectivas propuestas, sino también el esfuerzo práctico realizado por la UMS para impulsar la unidad de ideas y acción con otras fuerzas de esta parte de América Latina.
Aunque se inició la consideración del documento presentado sobre Organización, que era el otro punto del orden del día, por escasez de tiempo el Congreso no pudo concluir con el mismo. Con este debate particularmente importante, donde se manifestaron distintas posiciones – aunque no se pudo precisar en cuánto divergen- la UMS intenta avanzar hacia la constitución de un equipo que tenga un real funcionamiento como grupo leninista, superando notorias debilidades. Se resolvió un mecanismo para que en un breve período se pueda concluir con este debate, en el cual participarán todos los compañeros.
Finalmente se procedió a elegir en forma absolutamente democrática, por voto secreto, y sin ninguna influencia o indicación particular de los miembros salientes, al nuevo Comité Central.
Es intención de la UMS, tal como lo dicen explícitamente los documentos que editamos, impulsar en la medida de sus capacidades, el proceso de reagrupamiento de las fuerzas marxistas. Sabemos que esta idea, aunque con dificultades para concretarse, avanza en la conciencia y la decisión de infinidad de militantes, con y sin pertenencia a ningún partido. Esta línea estratégica de construcción ha dejado de ser un enunciado y empieza a ser patrimonio de sectores cada vez más vastos, comienza a tener expresión política entre la militancia, y seguramente en el próximo período habrá reagrupamientos, sin quedar definido de antemano la orientación que estos tendrán.
Todo nuestro esfuerzo y sacrificios estarán al servicio de este objetivo, y para que los pasos que se den sienten bases firmes para la construcción de un partido de los comunistas.
Confiamos que los documentos y resoluciones de nuestro 2º Congreso sean una contribución a esta tarea.
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